Marketing y comunicación

Inbound Marketing para enamorar a tus clientes

Así es. Apenas nos hemos recuperado de las navidades y de las rebajas, y ya tenemos otra fecha señalada a la vuelta de la esquina: San Valentín. Una nueva oportunidad para lograr un pico de ventas y mejorar tus resultados del período. La excusa perfecta para ofrecer un buen descuento u oferta a esos clientes leales o para aquellos usuarios a los que aún no has logrado captar.  Así que por qué desaprovecharlo. 

Aunque San Valentín se presupone una fecha exclusivamente dirigida a los enamorados, te recomendamos que no te olvides de incluir en tu campaña a aquellos que no han encontrado el amor. Tienes una gran oportunidad y no quieres olvidarte de aquellos que no componen el supuesto target de tan señalado día. Así que conviértelo en el día del amor, sí, pero en cualquiera de sus formas: de pareja, de familia, de amigos… ¡Todo es posible!

Y como de amor va la cosa, qué mejor manera de seducir a tu target y qué mejor día para empezar a definir tu estrategia de Inbound Marketing, el reflejo perfecto de lo que significa una relación duradera. En este caso, entre una marca y su target.  Pero antes de ponerte a ello, si hay una palabra que realmente define el Inbound Marketing es “empatía”: la capacidad de comprender lo que alguien siente, de ponerte en los zapatos de tu target para comprender qué espera de tu marca. Para ello, empieza por hacerte tres preguntas:

 

  • ¿Cómo me gustaría que me hiciesen Marketing?
  • ¿Cómo me gustaría que me vendiesen un producto o servicio?
  • ¿Qué esperas de una marca después de haber comprado sus productos o servicios?

 

Las respuestas a estas preguntas te ayudarán a empezar a definir tu estrategia. Pero no hay Inbound Marketing sin buyer persona y sin contenido de valor, como explicábamos en este post recientemente. Y al igual que en cualquier relación amorosa, sus protagonistas pasarán por distintas etapas. Así que una vez definido a quién quieres dirigirte y el contenido que tu buyer persona necesita y espera por tu parte en cada una de las fases, podrás ponerte en marcha. ¡Presta atención! 

 

El cortejo (Fase de Concienciación) 

Sigamos con la metáfora de una relación amorosa. Digamos que esta fase del buyer´s journey se corresponde con la fase de “cortejo”: quieres atraer a esos desconocidos a tu marca. Muestras que eres inteligente, y empático/a, y emocional.  Exactamente lo mismo. En esta fase, tu detalle con tu target vendrá en forma de contenido.  Muestra a través de él que sabes lo que preocupa a tu buyer persona, ayúdale a saber más sobre su necesidad, sobre lo que necesita para solucionarlo y dale algunas herramientas para ello.  Necesita saber y comprender lo que tiene que mejorar, lo que debe optimizar, lo que debe dejar de hacer. La respuesta a estas frases serán los contenidos que necesitan de tí: análisis del sector, informes, guías o manuales que le ayuden en su problema. No se trata de “spamear” a tu buyer persona con contenido que no le interesa. Dale lo que quiere pero, sobre todo, dale lo que espera para ayudarle a avanzar hacia la siguiente fase de la relación. 

 

Tus armas de seducción (Fase de Consideración)

Una vez has mostrado a tu target que entiendes lo que le preocupa y lo que necesita, estará predispuesto a saber más sobre tí y sobre lo que tienes que ofrecer. Tu buyer persona ya es consciente de que tiene un problema y busca soluciones. Necesita ahora saber qué opciones existen, qué herramientas y soluciones hay en el mercado para ello. Es hora de sacar tus “armas de seducción”: háblale de las características de tus productos o servicios. Que vean que no eres nuevo en esto: sabes lo que te haces y tienes las herramientas para ayudarle. 

 

Soy lo que necesitas (Fase de Decisión)

En todo este proceso, seguramente tu buyer persona tiene varios “pretendientes”, y tienes que convencerle de que tus productos y servicios son su mejor opción. Necesita saber que no vas de farol, comprobar que lo que llevas tiempo contándole es cierto. En este punto es cuando debes sacar pecho y facilitar demos o casos de éxito que demuestren de lo que eres capaz, informar de tus precios, aportar datos que le ayuden a decidirse por tí con toda la seguridad.

 

Pero espera. Aquí no acaba la cosa. Ya sabes eso que dicen que para que una relación dure hay que “regar la plantita” cada día. ¡También en Inbound! Tu papel no termina con el cierre de una venta. Tu papel a partir de ahí será el de fidelizar a ese cliente, el de hacerle feliz para convertirle en embajador de tu marca y que de nuevo empiece la rueda del “cortejo” de nuevos leads. Y qué mejor manera de atraer nuevos clientes que con el testimonio de aquellos contentos con tu servicio o producto. Imagina el Inbound Marketing como un proceso circular: lo interesante es que nunca dejes de captar leads para que el ciclo vuelva a empezar.

Lo cierto es que San Valentín es una excusa perfecta para arrancar con tu estrategia de Inbound Marketing, porque justo de eso trata: de enamorar. Pero lo interesante es contar con una estrategia global y a largo plazo que impregne tu empresa de la filosofía Inbound. Solo te queda escoger a tu Cupido para ayudarte con la estrategia. Nosotros tenemos las flechas listas y, por eso de que se acerca San Valentín, te damos la opotunidad de obtener un adelo...