Google quiere acabar con las cookies de terceros en 2021: ¿cómo afectará a la publicidad digital?

Google quiere acabar con las cookies de terceros en 2021: ¿cómo afectará a la publicidad digital?

Seguramente, antes de llegar a esta página, has estado navegando por la red y te has tropezado con algún aviso recordándote que debes aceptar las cookies. Es probable que, en algún momento, te hayas preguntado cómo afecta esto a tu navegación o a tu privacidad.

Si este es tu caso, sigue leyendo porque en el siguiente artículo te contamos cómo funcionan las cookies, para qué son útiles y cómo influye a los anunciantes e internautas la nueva regulación de Google prevista para el próximo año.

¿Qué son las cookies y para qué sirven?

En primer lugar, antes de avanzar, conviene aclarar qué son las cookies, un término con el que convivimos día a día, pero con el que sin embargo, no todo el mundo está familiarizado.

Sin entrar en detalles excesivamente técnicos, una cookie se puede definir como un pequeño archivo de código que se genera de forma automática en un navegador tras visitar un sitio web. Dentro de las mismas, conviene diferenciar entre las first-party cookies o de origen y las third-party cookies o de terceros.

Las first party cookies son las propias del site, se configuran de forma automática a partir de la navegación del usuario en un site concreto y recuerdan aspectos vinculados a su interacción con dicha página. Por ejemplo, al acceder al e-commerce de una marca de ropa, seleccionamos que estamos en las Islas Canarias, que el lenguaje deseado es el español y realizamos una búsqueda de camisetas y zapatos en la sección destinada al público masculino. Gracias a las cookies de origen, al volver al site unos días después, se cargará de forma automática con el idioma previamente indicado, los precios con IGIC, y sugerencias relacionadas con camisetas y zapatos para hombres, mostrando solo el catálogo de productos que la tienda envía a Canarias.

Además de la ventaja de ofrecer una experiencia personalizada a cada usuario, haciendo más cómoda su navegación, las cookies de origen permiten a los propietarios de webs conocer más a fondo a su público objetivo, a través de herramientas analíticas como Google Analytics, o llevar a cabo sus propias estrategias publicitarias, por ejemplo, de retargeting, aprovechando la propia data recopilada.

Por su parte, las cookies de terceros son aquellas con las que habitualmente trabajan los anunciantes en campañas de publicidad o en los propios AdServers, y que permiten, a través de información recopilada por los navegadores, y generada por un servidor de tercero a partir de un píxel de seguimiento, conocer los hábitos de navegación de los usuarios, sus gustos, intereses, tendencias de compra, ofreciéndoles, por ejemplo, banners personalizados. Estas cookies son las que entran en escena cuando has visitado un blog de viajes sobre el destino de tus próximas vacaciones y, casi al instante, te empiezan a aparecer anuncios de ofertas de vuelos, hoteles, tours, etc., relacionados con el destino sobre el que has estado leyendo, probablemente a través de compra automatizada de lo que conocemos con publicidad programática.

¿Cómo va a afectar el anuncio de Google a la publicidad?

Una de las grandes incógnitas para el próximo año es cómo va a ser el nuevo escenario de la publicidad online, tras el  anuncio de Google dejando clara su intención de hacer desaparecer de forma progresiva las cookies de terceros, sumándose así a la medida que llevan a cabo otros navegadores como Safari y Firefox.

Pese al gran revuelo generado inicialmente, hay que tener en cuenta varios aspectos con respecto a esta medida:

  • Las first-party cookies no van a verse afectadas.
  • La decisión está orientada a incrementar la privacidad de los usuarios en la red.
  • Una de los puntos fuertes de Google es la publicidad, por lo que ni mucho menos, esta decisión supondrá una renuncia a una de sus principales fuentes de ingresos.

En línea con este último punto, el gigante norteamericano lleva años trabajando en su programa ‘Privacy Sandbox’. El mismo, a partir de una serie de estándares, se orienta no solo a proteger los derechos individuales de cada usuario, sino a facilitar una navegación cada vez más personalizada.

Pese a que aún está en fase embrionaria, ‘Privacy Sandbox’, persigue seguir ofreciendo anuncios centrados en sus intereses/gustos, sin que esto conlleve una apropiación de los propios datos del usuario. Para ello, se trabaja con técnicas de análisis predictivo que, a través del machine learning, triangulan first-party data de un gran número de personas para configurar perfiles de público objetivo a los que impactar sin que, de ninguna forma, puedan asociarse o identificarse a un usuario concreto.

En 22grados estamos atentos diariamente a las actualizaciones relacionadas con esta cuestión, o con cualquier novedad que afecte a un sector digital en continua transformación. Así, además de seguir confiando en la tecnología de Google, que permite acceder al inventario de la mayoría de adexchanges del mercado y lanzar campañas de calidad, con alta visibilidad e impactos en entornos seguros para los anunciantes, trabajamos con otras tecnologías innovadoras, como la publicidad geolocalizada a través de teléfonos móviles, que permite aumentar el potencial del digital y ofrecer posibilidades innovadoras para que las marcas canarias lleguen a su público.