<strong>El equipo de 22GRADOS pasamos una jornada diferente ayudando al medio ambiente</strong>

El equipo de 22GRADOS pasamos una jornada diferente ayudando al medio ambiente

Beatriz González
Publicado por Beatriz González

Aire puro, el sonido de los pájaros, vegetación… y basura. Este es el pan de cada día de los campos y montañas de nuestra isla.

En 22GRADOS nos hemos comprometido con el clima y muchas son las acciones que en este 2023, año en el que cumplimos nuestro 10º Aniversario, hemos puesto sobre la mesa. A finales del mes de enero arrancamos la primera de ellas: ‘el clima pone nuestro nombre’, y a principios de febrero pusimos rumbo a uno de nuestros barrancos más transitados como prueba piloto en nuestra intención de poner en marcha actividades de responsabilidad social corporativa en nuestra isla.

El lugar escogido fue el Barranco de los Cernícalos, entre los municipios de Telde y Valsequillo, un espacio relativamente fácil de transitar para ir con familia y amigos.

Los imprevistos no podían faltar en nuestra aventura, y nuestra cita con el campo coincidió con una carrera ciclista que nos dejó la carretera cerrada, por lo que tuvimos que empezar antes la caminata, recorriendo aproximadamente 4 kilómetros que nos separaban desde el punto de cierre con el merendero.

Pero no hay que por bien no venga, y apenas bajamos de la guagua pudimos apreciar que no solo los barrancos, sino también las carreteras acumulan gran cantidad de basura. ¡Pues manos a la obra!

Aunque los residuos eran de todo tipo, lo que más abundaba eran las latas de bebidas energéticas y cerveza. Lo más llamativo fue la gran cantidad de cajetillas de tabaco que se acumulan en los laterales del asfalto.

Una vez en el barranco la sorpresa fue positiva, ya que pudimos comprobar que, aunque no impoluto, está bastante bien cuidado. Eso sí, varias botellas de cristal, algunas latas y muchos desechos de papel fueron protagonistas no deseados a lo largo de todo el recorrido. Un camino de ocho kilómetros en los que aprovechamos no solo a limpiar, sino también para hacer team building entre compañeros y amigos, haciendo pequeños descansos con picoteos para hacer más amena la caminata.

Acabamos el recorrido habiendo recogido numerosas bolsas de basura que respaldan la necesidad de llevar a cabo acciones de responsabilidad social corporativa como la limpieza de la isla. Por eso, ya estamos planificando una próxima actividad a la que nos gustaría que te sumaras: la limpieza de una playa.

¿Te animas?